Como ya venimos haciendo desde hace rato, el viernes pasado me junté con amigos a cenar en la casa de Kragen y Beatrice, aprovechando que viven “a pasitos del Congreso”. Allí se estaba realizando una masiva convocatoria en apoyo a la Ley de Medios Audiovisuales (a.k.a.: “ley K“, “ley Kreti“, “TN puede desaparecer“, etc.)
Mis amigos y yo estamos a favor de la Ley de Medios (sin duda cremos que es un avance legislativo importantísimo), así que fuimos a la Plaza del Congreso a mostrar nuestro apoyo.
Un hincha de Laferrere llegando a lo más alto (?)
Sé que se imaginan una fiesta de gala estilo “Ferrero Rocher”, con Pierce Brosnan personificando al embajador de Noruega que coquetea con Heidi Klum. Ahí nomás le hace la seña al butler para que reparta los manjares azucarados, mientras suena música de cámara y se aprecia la fragancia escencial a perlas de coco.
Bueno, era algo así, pero con un par de banderas del FPV. Lo que más me sorprendió fue ver una bandera del PJ izada en un mástil dentro del predio del Congreso.
“Bombita” presente: ritmo, amor y materialismo dialéctico
La clase obrera, la más golpeada por esta injusta realidad, toma conciencia sobre la importancia política de una ley de estas características, y se apersona con bombos, redoblantes y platillos para dar apoyo a los honorables senadores, héroes de la pluma y la palabra, quienes luchan contra la voracidad del capital foráneo para cambiar el destino de nuestra Nación.
Bueno, no era tan así. Creo que la mayoría de la gente convocada por la CGT/CTA no tenía idea del asunto que se estaba tratando puertas adentro. Más o menos a la medianoche los punteros políticos dieron la señal de retirada, y el “rebaño de ovejas” fue desconcentrándose pacíficamente -pero con mucho ritmo- hacia los micros que los llevaría nuevamente al tercer cordón del Conurbano.
“¿esta es la marcha del rabino Bergman?”
Luego de la votación se propuso cantar el Himno Nacional. Un par de colgados quisieron cantar la marcha peronista, hasta que les cayó la ficha de que no los seguía ni Cafiero (?). Una vez cantado el himno, ahí sí, todo el mundo entonó la primera estrofa de la marcha peronista, pero ojo, a ver quién es “peroncho en serio” y se la sabe entera eh? Los únicos que la sabían de punta a punta eran cuatro viejos con fecha de vencimiento en 2010.
Vamos a ver cómo evoluciona este asunto, ahora que se aprobó la bendita ley.